Por qué no existe un precio único para todos los proyectos
Un proyecto de interiorismo traduce necesidades, límites técnicos y decisiones materiales en documentación que permita avanzar con coherencia. El tiempo necesario cambia según la vivienda y el alcance. Dos espacios con la misma superficie pueden exigir un trabajo muy distinto si uno conserva su distribución y otro necesita replantear cocina, baños, recorridos e instalaciones.
Por eso un precio por metro cuadrado puede servir como referencia inicial, pero no explica por sí solo la complejidad. El estado de partida, el número de estancias, la calidad de la documentación existente, la cantidad de soluciones a medida y el nivel de definición esperado modifican las horas de análisis y desarrollo.
La transparencia no consiste en prometer una cifra idéntica para cualquier caso, sino en explicar qué incluye la propuesta, qué queda fuera y qué condiciones podrían cambiarla.
Los factores que más influyen en los honorarios
Superficie de intervención
Una vivienda mayor suele implicar más información y más decisiones, aunque la relación no siempre sea lineal. Proyectar cien metros cuadrados como una unidad completa exige coordinar recorridos, iluminación, mobiliario y materiales entre todas las estancias.
Alcance
No requiere el mismo trabajo elaborar una hoja de ruta que definir una transformación integral. Redistribuir arquitectura interior, diseñar mobiliario a medida o coordinar criterios para cocina y baños amplía la documentación y las comprobaciones.
Estado y documentación disponible
Planos fiables, mediciones y referencias claras facilitan el inicio. Cuando no existen o no representan el estado actual, hay que reconstruir esa base antes de proyectar. Las patologías o dudas estructurales requieren además estudios ajenos al servicio de interiorismo.
Nivel de detalle
Cuantas más decisiones se resuelven en proyecto, menos deben improvisarse después. Ese detalle puede incluir distribución, iluminación, materiales, amueblamiento, color y criterios para piezas a medida. Su valor está en anticipar incompatibilidades y ordenar la inversión.
Honorarios de proyecto y coste de ejecución no son lo mismo
Los honorarios remuneran el análisis, la creatividad, la toma de decisiones y la redacción de la documentación. El coste de ejecución corresponde a hacer realidad esas decisiones: mano de obra, materiales, mobiliario, transporte, montajes y otros suministros.
Separar ambos conceptos evita interpretar que el precio del proyecto incluye una reforma completa. En COTA KOKORO los importes publicados corresponden a la redacción del proyecto. No incluyen:
- Obra, operarios ni materiales.
- Mobiliario físico ni artículos de decoración.
- Visados, licencias o tasas.
- Proyectos y dirección de profesionales técnicos habilitados.
- Visitas de coordinación o desplazamientos.
Esta separación permite contratar el alcance con claridad y presupuestar después la materialización con la documentación adecuada.
Los precios de COTA KOKORO
Los tres servicios tienen precios «desde», calculados para una intervención de referencia de 100 m² y ajustados siempre al caso particular:
- Consultoría y Mapa Bioenergético: desde 1.750 € + IVA.
- Interiorismo, Amueblamiento y Decoración — Rehabitando Kokoro: desde 5.900 € + IVA.
- Transformación Integral — Proyecto Kokoro: desde 8.750 € + IVA.
Las visitas de coordinación tienen un precio de 180 € + IVA por visita. Fuera de la ciudad de Málaga, el desplazamiento se valora según destino, accesibilidad, aparcamiento y, cuando corresponda, dietas.
Puedes consultar el alcance vigente y sus exclusiones en la página de servicios de interiorismo.
Cómo se prepara una propuesta ajustada
El formulario inicial recoge ubicación, necesidad principal, servicio de interés y contexto. Después realizamos una conversación por teléfono o videollamada. Para comprender la vivienda pueden solicitarse planos, fotografías, vídeos y referencia catastral, cuando existan.
Con esa información se determina qué superficie interviene realmente, qué entregables necesita el proyecto y qué decisiones quedan fuera. La propuesta debe indicar honorarios, forma de pago, calendario orientativo y límites del servicio. La visita se plantea una vez aceptado el proyecto, no como requisito previo para responder a cualquier solicitud.
Esta secuencia evita desplazar costes de manera indiscriminada y permite que ambas partes confirmen primero si el alcance tiene sentido.
Cómo construir un presupuesto total más realista
El presupuesto global de una transformación puede dividirse en cuatro bloques: proyecto, trámites y técnicos, ejecución, y equipamiento. En equipamiento se incluyen mobiliario, iluminación decorativa, textiles y accesorios. Reservar cada bloque evita consumir toda la inversión en obra y dejar sin resolver el uso cotidiano.
También es prudente mantener un margen para imprevistos, especialmente en viviendas existentes donde algunos problemas aparecen al desmontar. La cuantía adecuada depende de la intervención y debe hablarse con los profesionales responsables de la ejecución.
Si aún no tienes una cifra cerrada, no es necesario inventarla. En el formulario de COTA KOKORO la inversión orientativa es opcional. Lo importante es entender prioridades y decidir qué puede abordarse ahora, qué conviene preparar para después y qué no debería hacerse sin un proyecto más amplio.
Qué conviene comparar entre dos propuestas
Una cifra inferior puede corresponder a menos entregables, menos revisiones o un acompañamiento diferente. Antes de decidir, comprueba:
- Qué estancias y superficie están incluidas.
- Qué documentos se entregan y con qué nivel de detalle.
- Cuántas fases y revisiones contempla el proceso.
- Si incluye selección de materiales, iluminación o mobiliario.
- Qué visitas, desplazamientos y coordinaciones se presupuestan aparte.
- Qué tareas requieren otros profesionales.
La comparación correcta no es precio contra precio, sino alcance contra alcance.
Empezar con una inversión proporcionada
Cuando todavía no sabes qué nivel de intervención necesita la vivienda, la Consultoría y Mapa Bioenergético puede ordenar prioridades antes de comprometer una inversión mayor.